2/10/11

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Ihosvany Hernández González

Ihosvany Hernández González
 
10 Poemas Inéditos





EN PLENA JAURÍA

tímida
la mano coloca el cerco donde
                                  /  caerás
en busca de sustento
no hay salvación en esa tierra
que el fuego consume levemente
y se hace cuita entre los cielos advenedizos que
descargan su furor sobre la confusa soledad
animal atrapado por el error de huir
hacia el cerco /  la nada / lo impensado
cuando otras comitivas se afanan en la caza
ante la lanza que el hombre dispone para su primera
estocada  / serás mortal
y sin embargo aquí tendrás tu eternidad /
tu primer paso.


PRETEXTO DEL ANIMAL

llevo años sin pensar
sólo te dibujo en mi absorto aislamiento
avizorando
la necesidad de otra mano cuando todo
depende ciertamente de ti
y desconoces del rito que nos unirá
al trazar la curva insolente que tu cuerpo
impone en cada estancia como un aullido ahogándose en mis ojos
como un perfecto estado donde aunar la lírica
a esa voz que me turba hasta la mudez
razones inequívocas que dicen / ilusamente
profetizar los siglos por venir
el pan que tendremos para salvarnos antes que otra religión
instaure un anónimo ídolo semejante al nuestro, idéntico a ti
pretexto que exploro por el vórtice de estos años
sin diálogo
salvándome en la rutina del dibujo
                del enmascaramiento
                del juego de vestir otra piel
como si fuéramos animal sin caza
caza sin acechador.


COMO SI FUERA NOSTALGIA

comparto esta suerte alimentando otros discursos vueltos agua
suerte que divido en edades
hablar bonito, primera adquisición
hablar de más, divina sentencia
no obviar la pesquisa de lo mágico
hacer de tripas corazón
coraza al fuego
y más que cuita
dignidad de aunar los días contados
redimir el caos como si fuera nostalgia
y todo el ruido del universo en un volumen sin nombre
presto a redimir la palabra como si fuera tribulación absoluta
aberración en tu universo.


SILUETAS


anochece
una fábrica de silencios siembra tu bosque
eres sombra de mundo destinado a lucir su invierno
el año de pensar se ha ido a pernoctar en su arrogancia

en tu soledad
hombre pérfido
callar fue el espejismo

entender el bosque es lo humanamente detenido
en la demorada muchedumbre
cansancio de ser
una sombra que hiende en esa desvirtuada parsimonia que deseas
para embestir tanta plática.

anochece
y un fábrica de aullidos te hace de bosque
silueta de hierba y légamo
hombre de aquel Prometeo moldeando las fauces para obtener
lo que esperas

la voz nocturna para celebrar
lo humanamente predecible
lo letal y lo loable

puestos a recaudo en el verso que ahora dictas
desde tu noche trocada en esta evocación irreconocible y tácita.


ROMPER EL DISCURSO


armar la pasión
consumación del decir
            contar
            el mundo
            hecho
en bocas llenas de preguntas
adónde voy
quién soy en realidad
cuándo
tropieza el sueño
justo al cántaro
justo a la fuente
y se deshace el clamor
adónde voy, quién soy
cuando
intento romper el discurso
y vuelvo a él y soy él
en
toda
su
integridad.        



ARMAR EL DISCURSO EN TUS OJOS

proponer otros trayectos
intercambiar el zumo
del que sabe que todo sueño
se instala en la levedad del tiempo consumado
naufragio nocturno distribuido a partes iguales
saber que todo es duelo abierto entre la palabra dicha
                                                                            dibujada
                                                                            comprometida
en esa visión que te insta a armar tu propia imagen
o ese discurso del que eres parte ambigua en su
totalidad. 



IMÁGENES DESTINADAS AL ESCRIBA

procuras trazar la línea de cuerpos como sal
y no te basta
prorrogas el fuego
para cuando la soledad comience a desandar
los mismos caminos y te reconozca
ese estrecho de agua por donde han de fluir peces.

desnudo en esta página
nada cambiaría en este segundo
sólo la muchedumbre que alimenta un cielo semejante
a la madrugada
sobre el asfalto
por donde vas en busca de la ciudad destinada a la palabra.


PAISAJE DONDE VAMOS NOMBRANDO LAS COSAS

el sol ensordece esta estación de rutilantes cuerpos
muriéndose en su aurora
nadie
presiente
el himno
que cae sobre las cosas
(in)tangibles, sueños sobornando
esta diablura de pretender nombrar
lo que nos une, nos coloca frente a frente
sin esa virtud hallada en los que desechan su moral
intento agrupar los que nos lía y miento / el hombre acaba
de marcharse sin saber de esta lista: objetos que llevo como un mendigo
un paisaje donde duermes
donde desvaneces cuando te nombro
en ese mañana que se impone. 


AUTOCRÍTICA DE VERSO PARA NO SER LEÍDA EN PÚBLICO

si mi nombre ocupase un plaza en tu boca
si llegara a ser blanco en tu página
colmado el vacío de tu crítica
lamiendo el azufre destilado
en ese vicio por implicar al hombre que
se ampara en su sueño
entonces sea cual fuese el destino
buscaría un instante para
devorar el objetivo del tiempo en un manzana
fuera del reloj / de mi mano que apenas
socorre el vuelo de palabras en otra boca
juego para ajenos
crítica del silencio apostando
volver al diálogo que
disuades
porque es otro el trueque admitido
otro el verso que corroe tanto símbolo
y no entiendes
la razón por la que acabo de anunciar mi nueva imagen
poniendo a salvo su origen
su destino
y el gozo de estar siendo leído en éste instante
en que subsiste todo poeta. 


LOS  SÍMBOLOS QUE LA NOSTALGIA AVIZORA

los descuidados signos que el adolescente en Bretaña dotó a la pared
no coincidieron exactamente con los que en el colegio mexicano
Ricardo grabó en un apuro endemoniado
para que todos los que asistieran en fila al urinario supieran
que sus flechas irían por siempre clavadas a una tal Rebeca que
no acertaron a adivinar cual de las tres hembras de aquel año era: Rebeca Díaz /
Rebeca García / Rosa Rebeca Beltrán.

años más tarde
otra mano dibujaba en aquellas paredes nombres y flechas
porque los anteriores habían sido borrados con cal...
en Londres o en Sonora,
las incógnitas huellas de un amor primario eran calificadas de irreverentes.
mundana urbe que en las letrinas
desahogan sus miserias creyendo entregar las almas.

constantemente, los del XX  como los del XXI, se aferran al ejercicio de dibujar
en los muros. constantemente pienso
ensimismado en el lomo del animal prehistórico
porqué no hubo una flecha cuajada de rosas y perfume matinal para la dama, la primera que permitió introducir el fuego en la caverna. ¿quizá
fue aquel corazón impreciso que, por olvido,
no tuvo iniciales?

de alguna forma
los nombres del antepasado cuelgan desde esta ventana
hoy abierta a esa ciudad que tiene de Europa y de América
y en donde la lluvia ha venido a salpicar mi nostalgia
acaso porque no me atrevo a garabatear la casa con nombres
bordeando la comisura del mío
labrando un único lenguaje donde se diga:
la suerte que aquí crece tiene de cuerpo domesticado,
de ensueño y arrogancia,
voraz imagen de ir asumiendo la falta con impía libertad.
¿habrá que ser adolescente o prehistórico para abrir de símbolos esta pared
donde creo que te reclinas para observarme,
donde asumo que la bondad se aferra a mentir
entre muros
sobre muros
en sitios que el otoño ya torna sagrados
y hace cómplices de tanto lenguaje tardío?,
lengua que dice
ser bisonte y bestia y hombre petrificado
en cada estocada que el tiempo
empuña desde toda estación.


ÚLTIMAS MONEDAS
(Díptico)

I/


buscábamos la piedra, aquel sitio del país
que se marchitaba a los pies
la cuerda marcaba el regreso y confiados
nos dimos a la juerga sin importarnos
la luz que se fue retirando en la crispadura
fuimos hacedores de milagros
contorsionistas en una feria sin preludio
todo intento goza de su quimera
del vértigo que produce la confianza
todo juego lleva un nuevo paquete de cartas
unas monedas. al desapercibir el hilo
perdimos la orientación de las galeras
y no hubo rey a quien sobornar
no hubo albor prorrumpiendo en la oquedad
pretendimos ser  salvados desde un pozo innombrable
maquinando otro juego
cuando las monedas fueron retiradas
el silencio fue un instante
una reminiscencia que entrego a la noche.


II/


dimos las últimas señales por si alguien nos observaba
fue extenuante la esperanza
largos días de zozobra y mudez
vencimos los pocos recursos intentando hallar la salida
vernos de vuelta
recobrar la lucidez de aquel ego prorrumpiéndose sin avergonzarse
de una imagen distorsionada e irreverente
la confusión fue inevitable
toda palabra engendra música
todo asechanza acaba por desmentir al hombre.

ay de mi mano
intentando dibujar aquella cuerda, intentando jugar al cero
ay del ídolo cayendo en su perfección sobre el agua de mi boca.

hoy me propongo sostener el rito que conferimos a la  tarde
el vicio para subsistir sobre el país
que ya es un signo en medio del mar, un símbolo en el agua.

ay de mi mano que escribe estos horizontes
que dibuja otro cielo y otro nombre sobre estas palabras
que algún día tuvieron un sitio
para el otoño y quedaron allí
como un extraño mapa sobre la mano que tiembla
y escapa ante estas verdades que no diré más.










IHOSVANY HERNÁNDEZ GONZÁLEZ, Poeta cubano nacido en la Habana, Cuba en 1974. Fue guionista de programas dramáticos para la radio. Desde el 2004 vive en Montréal (Canadá), donde ha sido nacionalizado. Ha recibido diversos premios literarios. 2010. Primer Premio del concurso de cuentos "Nuestra Palabra" por la obra: El hombre ante su objetivo  (Canadá). 2008. Premio de reseña literaria por la obra "Boitel: entre la noche y la palabra". Azafrán y Cinabrio ediciones (México). 2008. Finalista del premio de poesía Jiménez Campaña por la obra "Algún sitio para este otoño" (Granada, España); obra que aparece en la antología Proemio nueve (Ayuntamiento de Loja, 2009). 2006. Finalista del Premio Internacional de Poesía Desiderio Macías Silva, por la obra  "Días despavoridos como ciervos"  (México). 2005. Segundo Premio, categoría cuento, por la obra "Salón Sahara", evento Tendiendo Puentes, Universidad de Toronto (Canadá); obra que aparece en la antología: The political participation of Latin Americans in Canada (Jorge Ginieniewcicz & Daniel Schugurensky, editores. OISE/UT, 2006). Ha colaborado para varias revistas digitales como "Decir del Agua", "Remolinos", "Letralia", y "La zorra y el cuervo", "Cañasanta", entre otras.

Analecta Literaria

Revista de Letras, Ideas, Artes y Ciencias.

1 comentarios:

EL SITIO DE LA LUZ dijo...

Excelente lectura, por estos poemas de muy buena calidad, un gran abrazo al poeta, y felicidades
JC Recio

 

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