10/3/11

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Lauri García Dueñas


Lauri García Dueñas:
"Yo Soy La Guerra"

Presentación y Selección de Textos
por Miroslava Rosales



"Soy solamente un animal que escribe y se enamora", así es Lauri García Dueñas (1980), escritora salvadoreña, residente en México. En su poesía convergen todos los heridos, toda la sangre, la tristeza de la ciudad y su desenfado. Conforma el colectivo "Las Poetas del Megáfono", con otras ocho poetas de cinco países.

"Yo soy la guerra", dice en su poema "La tía", y en otro: "hay que poner el cuerpo en la escritura el cuerpo en la escritura el cuerpo". En el 2010, fue beneficiaria del Programa de Residencias Artísticas para Creadores de Iberoamérica y Haití en México, con su proyecto "Ellas no solas", hasta la fecha el más ambicioso. Es una novela corta que cuenta la vida de Alejandra de 27 años; Isabel, 63 y Abril, 6 años. Literatura no lineal,  en la que encontramos ficción, lírica, crónica periodística, diario de viaje. A su vez trabajó un taller literario con las reclusas del Penal de Mexicali, Baja California. La idea original era intercalar en la novela algunos textos de las reclusas, intentando jugar con el papel del escritor y la ficción, pero, dada la fuerza de éstos, decidió separar el proyecto en dos: publicarles una plaquette  y solo tomar uno de los textos para la novela. Mexicali, con su geografía desértica, le abriría las puertas de la migración, tema que desde hace meses quería abordar. "Ellas no solas" es también instalación y video-arte.

En el 2005, publica "La primavera se amotina", con la editorial salvadoreña El Cuervo. Luego cursó sus estudios de postgrado, en la Universidad Autónoma de México.

De sus influencias está Roque Dalton. De México, David Huerta, Tomás Segovia. Ernesto Sábato es un parteaguas en sus lecturas. De las mujeres, Marosa di Giorgio, Piedad Bonnett.

En el 2007, su amor por la poesía la llevó a un festival en Francia y luego, en el 2010, participó en el de Medellín, con su libro "El tiempo es un texto indescifrable", inédito. Medellín "ha sido el inolvidable. Yo decía hace dos años que quería que me invitaran, y me imaginaba que sucedería cuando tuviera unos cuarenta". Pero la invitación llegó antes, y la asumió.

"Tribus urbanas" es su más reciente trabajo periodístico, con el apoyo del periódico digital El faro.net, medio al que colabora desde el 2002, y del Centro Cultural de España, sede El Salvador. La idea del trabajo: contar, mostrar las propias contradicciones de estas tribus, la realidad de muchos jóvenes.

Y Lauri también ha publicado, en conjunto con el periodista Javier Espinoza, el libro "¿Quién mató a Roque Dalton? Mapa de un largo silencio", bajo el sello Índole Editores coeditado con la Cátedra Libre Roque Dalton y la Fundación Claribel Alegría.  En él, se consignan las distintas versiones en torno al asesinato del poeta.

PUBLICACIONES

2005             La primavera se amotina, Editorial El Cuervo.
2008, 2009   Sucias palabras de amor, Editorial Fridaura.
2008             Hombre mar y mujer en el mar, edición artesanal.
2009             El desierto es verde.


POESÍA



LA TÍA


me sequé el vientre dos veces

el olor de mi sexo es fuerte

cometo cacofonías

alucino cometas radioactivos caer sobre mi calle y matarnos a todos

los cangrejos del mar pusieron sus huevos en mis ojos
lloro langostas
¿irá la iridiscencia a morir en mansedumbre?

dionisíaca resiste, firme en la ruptura

mis dientes brillan

pienso mosquitos zumbando y no duermo

(el calor es una masa ardiente en el trópico)

descalza desando el dictado medieval

el canto prehispánico roído en alusiones épicas

colecciono fósiles de antepasados y visto mis santos para salir a pasear

tenazas metálicas
creerán que soy un artificio fácil y cómodo

pero mi piel no es un reptil sino más bien

un cuerpo atravesado por mandamientos desobedecidos.

 
YO SOY LA GUERRA, DICE


camina por los pasillos y se siente

sumergida en una sustancia colorida que sustituye al amante al nombre a la familia

él le mira las piernas

él la peina hace diez años

ella mete sus dedos en la nuca de él, en su esqueleto, en sus vísceras

agonizan la próxemica artificial que los junta

piensan, por separado, la posibilidad de reproducirse en clones que habiten un relato de ciencia
ficción, para que no se les seque la carne, el dolor vivido en la infancia, la posterior adolescencia de agujas: energía abandonada como un desierto a la luna de pronto llega la lucha fronteriza, el poder, el engaño, la opresión de los siglos, el discurso repetido: huellas anémicas, refrigeradas explosiones de hongos, accidentes automovilísticos
ella vuelve a sentirse bovarista y al marcar el paso, subir las escaleras de la lluvia, del edificio gris y sus insectos rastreros

exorciza, repite:

yo soy la guerra

y en mí ocurren todos los heridos

     

LA CUERDA NARANJA

hoy en la terraza
tal vez después de las malas noticias
tal vez después de los buenos amigos
y las cosas que aún después del fin nos destruyen
la mismas flores amarillas de la infancia
el césped húmedo sin la persona que amamos
un pasado reciente que se resiste a las fugas
la cuerda naranja donde tendemos la ropa
marca el muro limítrofe de aquella estrella y su influjo
los años justos para no sentirnos invencibles
la pregunta abierta sobre el tiempo y su entorno
el anecdotario que brilla en compulsión de palabras
un chaleco de fuego
un fumarse el amor hasta ver volar los aviones
la misma incertidumbre cabal de futuro
como me gustaría que estuvieras conmigo
pero si no estás no voy a sentirme tan triste
al final estoy sola y tengo el plan de escribirme
hay resignación y un poquitín de cinismo
que combatí en los hombres que creí de mi especie
el sudor en la ropa el boletín de noticias
un hombre importante muere al sur de la Tierra
la música constituye el patrimonio infinito
de esta espera crucial de independencia absoluta
a 2.722 kilómetros de aquí un montón de cementos
llueve sin mí la peste continua
de aquellos que duermen la noche sin concretar en el día su ansiado volumen
viva el arroz en el fondo del cazo
prendida está la casa
una extraña paz nos incumbe:
es la luz del abismo
la esperanza febril de que volvamos a unirnos a esa materia especial que nos ata

seré la última que caiga rendida.


ERES COMO UN RETRATO DE LUIS CABALLERO

eres como un retrato de luis caballero
así los ojos rebalsando y las cuencas en las sábanas
así la desnudez tuya del grafito y la sangre de tu cuerpo
y la sangre del orgasmo
imagen angustia imaginando tus dientes magenta marcando mis piernas
mi sexo va de río
el tigre duerme
suenan las campanas del agua
estás desnudo del aire
muerdes mis partes inferiores
mi alma convulsiona
acabo de escribir de un nombre su muerte
lanzado al correr pétreo de la corriente
el pasado agoniza
son otras las bicicletas las telarañas los hombres los insectos
quiero lamer tu torso en flor de loto
repetir las palabras de esta lengua extranjera
abarcar la inconmensurable espalda, tuya
eres como un retrato de luis caballero
negro el contorno
gris relampagueante la boca
un equino en absoluto litigio de lenguaje
un dios roído de precipicios
una voz dramática de noche
ulises penélope calipso los pretendientes muertos
un puente
un montón de cuerpos violentos
la muerte nos aguarda
no
la muerte siempre estuvo al costado
epifanía: una traducción posible al aimara
mi corazón está vuelto pájaros
la sangre de tu orgasmo sobre las piedras
sobre mis muslos
la grafía
el puente entre los muertos
tu cuerpo: el grito desesperado de la carne.

Mónica Delia Pereiras

Revista de Letras, Ideas, Artes y Ciencias.

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