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Miroslava Arely Rosales Vásquez



Miroslava Arely Rosales Vásquez
6 Poemas Inéditos




INSUMISA


Estoy en lo alto de los edificios.
Mi corazón abierto a las explosiones,
sin dominio camina por la ciudad,
así despierto a cada sensación de vuelo,
solitario en su viaje a los no-límites,
está alerta de no ser piedra,
asfalto, fango.

La música sale de mis venas,
es la sorpresa de mirarse desnuda.
Nadie conoce mis dragones.

Soy insumisa sobre las rosas muertas de la vida
y este crujir de guerras no me debilitan.


AMENAZA
        

La amenaza de las fronteras,
de los truenos y los escombros,
que se alargan con el retorno.

¿Los aviones con nuestros sueños
caerán por la persistencia
de extendidas tormentas dentro?

¿Habrán alas en las ventanas,
plumas en la ciudad, aurora
como pájaro transitando
el largo alambre de la vida?


Las amenazas de la tierra
en mí no cesan como lluvia.


LOS ENAMORADOS

Son pólvora,
tanques de meteoros adolescentes,
en una habitación de vieja madera,
desnudos en la plenitud del otro...

Se besan en el parque frente a la iglesia.
Las viejas pasan con sus velas
y dan plegarias por su juventud perdida;
ellos no miran más que sus rostros y sus cabellos.

Pueblan de flores amarillas sus esquinas
y cantan por el alba de sus jardines,
pero la muerte nunca desaparece.


EL MUCHACHO Y YO


Soy una desconocida,
la niebla en tu memoria,
la flor en tu bolsillo,
la roca, la muchacha de estaño,
la fruta que te sacia a escondidas.

Bajo tu piel,
soy un verano sin gobierno,
esa marea que trae música
y se desliza como lluvia en las noches.

Bajo tu cuerpo de estallidos,
nace la sangre que circula en mi vida.

Muchacho,
en ti leo la soledad del mundo,
la soledad de verse hormiga,
interrogante en la muchedumbre.


Muchacho,
de energías y lápidas,
sabes cuántas fronteras nos asechan.



LAMENTO

Lamento que hoy tenga un muro de madera en llamas frente a mi cara; llamo tu cuerpo en la noche con los grillos, con el invierno, con el silencio de la madrugada, larga dama que se acuesta en la ciudad y se marcha en puntillas... Lamento serte tan lejana hoy que no me llamas con fuegos artificiales en el cielo; hay ese lamento en mi corazón de niña que llora en la habitación amarilla por no palpar tu boca. Lamento este sábado de descanso: estás al otro lado de la ciudad, solitario en autopistas nocturnas, frente a panoramas que se vuelven destellos ante tus ojos de niño marino. Te llamo y lamento no encontrar luceros en mi apartamento, donde se vuelven tan lentos los pasos dentro de sus paredes agrietadas por los sismos del tiempo. El viento trae tu aroma de mar que me envuelve como sábana transparente, pero lamento que ese aroma desaparezca cuando despierto, cuando ritmos desconocidos surgen de la tierra y se fuga el sueño.


CIUDAD

La ciudad te ha de seguir
Kavafis

I

Oh, ciudad, mi ciudad,
la ciudad marginada de la clara mañana,
mi primera ventana cuando niña,
niña que vislumbraba la tristeza,
venida de las profundidades de la ciudad,
surtidora de calles que la sangre ha tatuado.

II


Hay ruidos en tus tantos hoyos,
un tráfico de años, el acero envejecido,
túnel sin luces, calles apagadas,
bestia que no se doma con la muerte.

¡oh, ciudad cuándo tu reposo!

III

Ciudad, un bulevar te cruza la calma,
con su extendido aliento de bullicio.
El deterioro anuncia el tiempo
y las balas la muerte de la aurora.

¡Eres una ciudad de brasas sin dominio!

IV

Desde su nacimiento,
las culebras, las ratas y sus pestilencias
anidan en el vientre de la ciudad.

V

No existe la ternura de la ciudad.

Si la buscas en sus arterias
hallarás en su piel de anciana abandonada
miles de guerras sin final.

Si la buscas en sus arterias
de ciudad en la punta de una aguja
hallarás solo cuerpos putrefactos.

VI

Ciudad de fábricas en busca de la aurora,
la sangre brota de tu cuerpo de cemento,
te levantas amenazada de pistolas
y cuchillos que cortan todas tus arterias.

!Ciudad, alza tus alas contra el huracán!




MIROSLAVA ARELY ROSALES VÁSQUEZ, poeta, escritora y periodista nacida en San Salvador, El Salvador, el 14 de diciembre de 1985. Licenciada en Periodismo por la Universidad de El Salvador, realizó estudios de postgrado en la Universidad de Granada. Es catedrática de la Universidad Tecnológica de El Salvador. Integra el taller literario El perro muerto desde el 2008. Trabaja en la sección cultural del importantísimo periódico digital salvadoreño ContraPunto dirigido por Juan José Dalton, el hijo de Roque Dalton, una de las principales figuras poéticas de la "Generación Comprometida" junto con Manlio Argueta. Ha sido incluida en la antología Nuevas voces femeninas salvadoreñas (2008) establecida por Manlio Argueta, una de las personalidades más prominentes de las letras hispanoamericanas y miembro del Consejo Editorial Internacional de Analecta Literaria. Miroslava Arely Rosales Vásquez es también miembro del Staff Internacional de Analecta Literaria y del Consejo de Redacción Internacional de Letra de Cambio, la Nueva Literatura de Analecta Literaria, sección donde se dan a conocer las nuevas voces literarias hispanoamericanas e hispanas.

Mónica Delia Pereiras

Revista de Letras, Ideas, Artes y Ciencias.

1 comentarios:

Jorge Curinao dijo...

Del hueso al poema
del cielo al infierno
del cielo del infierno
al hueso del poema.

 

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