1/4/15

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César Jesús Inostroza


César Jesús Inostroza
Nueve Poemas




De: De Las Penosas Lágrimas Del Fantoche (2012)


1.-SI LA MAÑANA ES UNA GRAN GOTA DE SANGRE EN EL LAVABO


Remiendo los órganos que regenta la calavera menguante.
Sitúo en mis bolsillos el diente postizo con el que accederé al infierno.
La disección es frente al espejo roto de la sangre.

Te busco mordiéndote los labios en la distancia,
Rememoro la boca cocida en zigzag con gruesa lana negra,
Y nada calma el ayuno de tu cuerpo en mi camastro virgen.

Yo mismo estoy fuera del radio urbano.
Bosteza la noche por sus costillas cancerosas,
Y las jaurías untan sus hocicos de cristales.

Las esquinas se reblandecen por la marcha.
Gardenias y glóbulos hundidos en el éxodo,
Colapso en la vigilia del implacable zafarrancho.
Mis garras anhelantes degüellan acorazadas gorgueras,
Encastrado, en la caliza cenicienta del tanatorio.
¿Y eras tú quien invocabas al Señor ungido en el acendrado alminar?

Heme aquí, infame, tatuando de gemidos el tálamo vicioso.
Tus guantes de fiesta son arrecifes satinados,
Muslos de tijera para el plomo salobre.
Soy la grieta de una casa que me  resulta execrable,
Que hiede a corazón derrotado en los envanecidos tugurios,
¡Desidia que me engulló en su sacrosanta falla!

Y todo arde en la mañana de escombros en tu ausencia,
Canta el caramillo magnético convocando herejes alquimistas,
Despertando el ominoso deseo de inmolarte,
Encaramada, en los vaporizados estupefacientes.
Evoco, en la pánica exhumación,
El encuentro con tus prófugas espinas de Zeppelin carbonizado.

Travestido en la pútrida organza de robótica libélula,
Me deleito en vuestro jardín plagado de púas y vástagos enfermos.
Y fumo un último cigarro.
Arde el penacho del horrible vaticinio.
Se descorre el capullo, desértico de sangre y de tinieblas.
La capital asediada por el alba, se cala las botas señalándome silencio.




2.- EL GRAN SENTIDO DE LA DECADENCIA 


El vómito se lo comen los perros-
Lo tragan felices-
Mientras otros se les montan calientes-
Mientras los miro encorvarse-
Me dejan limpios los zapatos-
Si pudiese romperte-
Si pudiera destruirte-
Si pudiera golpearte a lo cafiche-
Y luego darte por el culo de los siglos masturbados-
Y verte con los ojos volcados hacia dentro buscándote-
Cuando el humo se vuelve rancio en los pulmones-
Cuando se admira la poesía destructiva del beato santón-
Opúsculos & Poetastros-
Y todo se mezcla en baratos afeites-
En perfumes aceitosos de vieja de mierda-
Pero que aún tiene las tetas buenas-
Chancho que da manteca-
Que te deja ver el fútbol mientras te pajea-
Y que juega con tus bolas como un gato-
Y te da plata para los vicios celestiales-
Y bebe parejo sin cejar un instante-
El vino caldeado del encierro-
Orinamos en la caja-Box para no salir-
Para evadir toneladas de realidad-
Para comerse tranquilo los cadáveres-
Para poner a punto las herramientas del cóccix-
Y las escopetas hechizas de la boca-
El televisor permanece encendido idéntico a Dios-
Solo se basta así mismo-
Y nosotros somos los fieles adoradores de sus milagros-
Y babeamos a la porno estrella-
La desintegramos en el jadeo de la repetición-
De la música llamada a perecer en los supermercados-
Mientras compramos alimentos para mascota-
Aprovechando las ofertas lame culo de la transnacional-
Y todo da vueltas en la gran jarana-
En este magreo colectivo depredando-
Los sueños de las once mil vírgenes violadas al amanecer-
Los pelos de choclo de la rucia-
Que tiene 20 pero parece de 15 y eso más te enferma-
Y se te enfurece la verga-
Se emborracha de vino blanco-
Con chirimoyas pasadas de dulce-
Y  duraznos jugosos –
Que te recorren el brazo perforándote la calavera-
Deformándote  a lo mandinga-
Te perturba como a un orangután  exhibido en el zoológico-
Y sientes dañada tu honestidad vacua de ciudadano promedio-
Retornándote de un solo golpe a la timorata bestia urbanizada-

Los perros se comen el vómito sin aspavientos-
Sin la batahola que hacemos los hombres-
Una buena patada en el hocico a todos los seres humanos-



3.- ¡ADEPTO!


Atorarse, atravesar el alcaloide, espina y hueso.
Las básculas de la carnicería acusan el gramo,
La centésima jalada.


Ya se enfriaron los pies de los sagrados enfermos.
Se traban las mandíbulas.
El ácido bermellón alfombra el vestíbulo.
Y el sexo es una fosa nasal rasgada.
E imagino la caprichosa mancha negruzca,
Y el frío me recuesta en aquellas cierzas,
Y ahora de apoco me destruyo sedado,
Y mis dedos arden en sus yemas,
Y entran suavizados por besos,
Profundos, salobres.


Y los domingos, que debieran derretirse como mantequillas sobre los contornos difíciles de la existencia, se tornan nefastos. Con esa luz sucia que se posa sobre los dolores viejos e irresueltos, de comienzos de por sí cercenados.

Y la cinta se acaba. El domingo ya se esfuma prometiendo mentiras. La verdad tiene encías de fuego. La náusea suelta sus cabellos frescos pintados de rosa y plata, que parpadean como larvas y látigos.

Los pelos que atraviesan los encajes, la lencería y las corazas, se crispan horrorizados, en los perfectos y blancos lienzos del lunes Cristo.

El domingo expira; sus lamentables deudos se rasuran.


4.-DE LOS ALCOHOLIZADOS POETAS QUE TE VISITAN


A borbotones fluye el semen girasol templado.
A máquinas degolladoras caen los cuellos y gaznates traslúcidos.
A mordiscos se sueltan las piezas dentadas de los astros.
A muerte y asesinato se empañan las claraboyas del destierro.
A satánicos lamentos se yerguen los falos fusilando.
A mentiras la noche comienza desnuda su orgasmo;
Con las medias subidas hasta el tórax para el fetiche del que la masturba,
Con la nuez de Adán convertida en manzana confitada el glande,
Con el cuero transparente de gusana soñadora,
Con la nueva vestidura de pelos abundantes,
Con la luna en las verijas purulentas,
Con las escamas plateadas de hipocampo,
Con la sepultura a la medida de los fracasos;
Como olla putrefacta para el festín aguachento,
De los dedos cortados para la fiesta dictadora y neofascista.
En proscritos lugares busqué los andrajos agonizantes del terciopelo.
En la mala leche sangro mi menstruación golosa.
En cuetazos febriles me escabullo delincuente.
En limpias manos me desgarro.
En cavilaciones lloro mi derrota definitiva y tardía.
En lugares de árboles me descubro los sexos.
En tierras malignas siembro la cizaña dulzona.
En perros vagos se manifiesta la patria descalza y famélica.
En sábanas crudas me fotografío muerto peinado a la gomina vieja.
En grandes explanadas le miento al otro yo agusanado.
En pesados buques apuesto mi huida de óxido y letrinas.
En lágrimas boreales mi ceño colapsa pálido y genético.
Y fagocito de todo para saciarme;
Para acabar con el hastío,
Para no sucumbir bajo los días lapidarios,
Para correrse una paja sin imagen;
Sin pechos ni vaginas,
Sin cueros y poros y hoyos que me llaman,
Que me invocan a saturarlos de flema,
Óbito, gelatina, escupitajo y látex resinoso.
Con engendros paridos a medias por vulvas de goma,
Sales de luces lacerantes brotadas en joyas sobre los colgajos sórdidos.
Con cuellos de finísima angostura,
Convertidos en sueltos gañotes horadados.
Calles bautizadas como orinales fétidos,
Lánguidas, muecas paralíticas de una ciudad pantanosa y fea.
Con la devota aceptación en tormentas que nos arrasan volcánicas,
Con la estúpida esperanza en el Dios Padre trajeado y de corbata sangrante,
Que hará juicio a los caídos en batalla con preseas mariposas,
Que gimen y que claman su verdad de clown cirquero FOME.
Lloro descontroladamente enjugándome en sus barbas.
Lloriqueo como un esquizofrénico sin su jeringazo Modecate,
En la humillación del puto santito de estampado relicario,
Desapareciendo, en el indefectible forcejeo del infinito copyright.



5.- CONVITE OSCURÍSIMO 


Una mujer corre desnuda y sin sombrero por la calle,
En sus cabellos de alambres telefónicos y de millares de colores,
Lleva por cruz  un poste de alumbrado público a la espalda.
Su vello púbico hecho de gusanos muertos y amarillos
Resuenan cayendo por las alcantarillas subterráneas.
Ella se sube a un micro con asientos en el techo,
Se le cobra la tarifa pertinente,
(Un baile a la luz de un cigarrillo)
Muestra el certificado de defunción,
El chofer le entrega una corona,
Sus ojos se convierten en luces de neón gastadas,
Se le adhieren los papeles en sus manos pegajosas de sudor vaginal,
(Algo de olor púrpura)
Baja por la puerta de escape,
Se roba la rueda de repuesto,
La coloca bajo la lengua como hostia,
Traga mientras se mira en una vitrina funeraria.



Su cuero se proyecta en la pintura roja de un auto,
El poeta le toca la bocina…
Y los pechos,
Fríos como el helado que el poeta se toma.
Su lengua la arrastra hasta el auto,
Ella le vomita un orgasmo entre las piernas,
(Azules y lampiñas)
Él escribe con cenizas en el ombligo un poema,
(Y le regala el cadáver de un perro encontrado a pocos metros de su casa)
Ella se masturba encima del poeta y de la desgraciada bestia,
Contemplando la foto de un clérigo ortodoxo.
Se retira cuando el poeta le ofrece matrimonio.
Se va corriendo entre luces y sombras,
Para alcanzar súbitamente el cementerio.



6.-MUSA APOCALÍPTICA 


Solo tú, musa apocalíptica,
Última figura del panteón que se derrumba,
Dame de beber en la negra copa menstrual,
Rízame el cabello con los fuegos fatuos de tu ano,
Bésame  con los labios llenos de espuma por la fellatio,
¡Envilece mi alma a latigazos!
Mésame las barbas del bajo vientre,
Olfatea la antípoda de tu sexo,
Llévate al muerto de hambre que soy,
Hacia tu lecho de enferma.
Hazme un profeta desnudo de profecías,
Con ojos grandes y barbas marchitas.
Siéntame a tu lado en el trono incestuoso de Sodoma,
¡Hagamos encabritarse a las eternas meretrices!
Derramemos el tiempo en ebrias orgías.
Haz sentir tus jadeos en las alturas,
Para que las vírgenes se masturben en plegarias frígidas.
Vuela alto sobre el muro Vaticano,
Para ver tus nalgas que son la cara de dios hecha pedazos.



Solo tú, que le inventaste a Onán su nombre,
Abrid tus piernas de zarzal ardiente y delta rubicundo,
Para que bailen las rameras ofrendándote el perverso goce,
Dadivoso pandemónium de las bastardas celadoras del averno;
Danzará Ishtar, tiñendo la mole Babilónica con los betunes añil de sus luceros,
Friné, rediviva e idólatra fanatizada con el garrote escarlata de Príapo,
Mesalina, que hizo del coito una hazaña heroica engastándose en el léxico,
Y  Bijou, iza de mancebía perpetuamente irrumada por los tercios imperiales.

Todas ellas se burlarán coronándose de frívolas guirnaldas,
Emancipando el cínico rostro de la libido vanidosamente empolvada,
Que pretendió neciamente abjurar del angustioso relámpago,
Regurgitando untuosas vergas laureadas de oro y fragantes especias,
Desatándose en la víspera del carnavalesco homenaje libertario,
En la jarana alcoholizada de arrobados sátiros pringosos,
¡Solo tú, musa apocalíptica!



7.-SINFÓNICA DEL OTARIO


Flacuchenta figura de un tango almizclado en queroseno,
Pálida y triste como un buque encallado en las arenas grises.
El tango lo bailas con el espinazo angurriento,
Y charlas de la película donde deben champaña extranjera,
Y tragan caviar a destajo los magnates,
Y te embelesas en la blanca caricia del Armiño,
Y asegurabas excitarte en el frío pulso del Lamé.
Me arrancas el clavel de mi ojo bordado en la solapa,
Y rayas con tiza unas líneas gángsters en el traje cruzado,
Alisas las crines azabaches de mestizo,
Y me besas con el humo de percanta,
Tiritando en un siglo que fornica con la máquina.
Bailo un tango mudo cuidando borrar mis huellas,
Y revientan bajo el taco argentino las mentiras,
Y tu risa cascabel convoca la muerte.
Aquí escrituro el Tanguito del otario,
Entregado borrego a la sutileza del arte maula,
Pensando colocarme la dadivosa corbata,
En el martes negro de nuestra alcoba.
Y la típica castiga con el bandoneón mi cobardía,
De no empuñarte como a un arma,
Bajo el son de los tambores negros,
Y entre los trinos piantaos de la guitarra,
Desnudarte  mordisqueando tu lunfarda cajeta,
Haciendo arder el colchón del lupanar arrabalero.
Y la epifanía me muestra los sobacos,
La tísica milonga de poética linyera,
Entre las sombras disonantes de los rascacielos;
Tan solo una pebeta quejumbrosa,
Cabecita dorada cortado a lo garzón,
Viciosa  hechizada a lo Mimí fru frú,
Envenenada de tango, morfina y cocó.
Te perdiste en las burbujas por unas latas,
Refulgiendo tus ojos en el rímel de antropófaga,
Ahuyentando la muerte con el faso noctámbulo,
Pintaste en la penumbra la boquita estragada.
En el sonido espectral de la victrola me fusilo,
Desafinando estridente el almanaque,
Rayado cajetilla por tu amor conventillero,
Y el dolor me sube desde los pies a la garganta.
Gambeteando las sombras desgarbadas del nylon,
En el declive alcoholizado a su idolatrada faramalla,
Que sostiene el apelmazado zurdo en las promesas,
Compadeciendo al pobre iluso que se zampa hígados de grasa.
El tanguito quiebra la aguja reproductora claudicando,
Marca el fin análogo del versículo que impregna el acetato.



8.-LAS PENOSAS LÁGRIMAS DEL FANTOCHE


El fantoche proviene de una ilustrísima familia de sátiros,
Babeando el esperpéntico abolengo en la ciudad Estado.
Solloza como señorita virgen a una centuria de perder a la hembra coipo,
 (I Corpi Presentano Tracce di Violenza Carnale)
Alicia que mojada por la tormenta se penetró a si misma suspendida en el hartazgo.
Nuestro necio ostentoso se flagela ajustando el torniquete del cilicio sintético,
Y solo piensa en desnudarse idéntico a la efigie del enervado santo por el que profesa.
Y las imágenes llegan con la maldita estática ruidosa desde el satélite del Indostán.
El macarrón siútico estrafalario fuma secuenciales cigarros como si capara machos,
Cual personaje de tango masoquista sometido al influjo del genético sainete.
Y como todo fistol persiste en el sentido de lo imposible,
De amar superando el fetiche del ennegrecido tuétano de zarzuela,
Volviendo consecutivamente a repasar un catálogo adornado por el tiempo.
Pretende escapar burlando la obediencia de su famosa secta grotesca y ociosa,
( Filocalia o el arte de distinguir al cursi de los que no lo son)
Vistiéndose de amante bajo un cielo ardiendo Cinemascope.
Tributa descabelladas cifras al rigor de la etiqueta,
Perfumado y perfectamente rasurado está muerto a lo Valentino,
Y la descomposición se acelera indefectible a razón de los bulbos eléctricos.
El petimetre señorito aburrido charla de temas infumables masturbando la doctrina,
Utiliza taxis como largos apéndices para saciar sus más eruditas apetencias,
Busca en la música dar con la hebra estimulante para triturarse el cerebro en especulaciones,
Abandonando el  cómodo  paraíso  de las  obsesiones que caducan en la hiel perpetua.
En las mañanas desastrosas vocifera parlamentos homenajeando su envilecida lírica,
Y arremete con ingeniosas felonías sin tapujo bailando en la losa de una patria que lo ignora.
Y todo se revuelve en los argot del baladista embalsamado en whisky,
Recordando la dulzura amancebada del besar lascivo como prodigioso instrumento,
Vive enfurecido salvajemente para no sucumbir a enamorarse nutriendo la obesa misoginia.
El fantoche pretende que el maquillaje se transmute en máscara de carnaval veneciano,
Pero solo consigue que el órgano se anegue en el desvarío del torturado mamarracho.
Sometido a una foránea legislación transita atribulado con las víctimas hacia los baños,
El lunar fuera de órbita es sarcoma imposible de contener en el marfil del cenotafio.
En la crisálida del espejo oblongo el truhán insurrecto alimenta sus diáfanas escorias,
Vomita vacío tenso en las clavijas del corsé precipitando la compulsión de lustrarse los zapatos.
A sus espaldas el globo murmulla  bocanadas ponzoñosas que asaetan su quemada melancolía,
Habita entonces en su ampuloso dictamen comulgando con la fanfarrona decadencia.



9.- DE LA FACULTAD DEL OLVIDO 


Engendré una  detallada secuencia.
Infames y pueriles insignificancias de una basteza  pasmosa.
Símbolos en un mapa enfermo.

Admiro tu capacidad  violenta del olvido,
Que procesa y derrite perfectamente las grasas.

Y limpiaste la pieza del horroroso encuentro,
Cambiaste sabanas y teñiste de otro color tu pelo.

El atalaya yergue su vigilia sin tambores,
Prende inciensos amargamente viejos,
Enciende las luces del apartamento cuando cae la tarde.

Y saludo a las ridículas penumbras que nos martirizan,
Que desvelan al núbil reloj de su corsé invariable.
Y convenzo de mi espera al príncipe que yace muerto,
Mirándote por el ojo de su calavera recortando el horizonte.




CÉSAR JESÚS INOSTROZA, poeta chileno, nacido en Santiago de Chile (Barrio Quinta Normal) en 1974.  Estudió la Licenciatura en Humanidades con mención en Lengua y literatura hispánica. Facultad de Filosofía y Humanidades. Universidad de Chile. (1993-1999) y en el Taller de poesía Códices, dirigido por el poeta y académico Andrés Morales Milohnic. Ha publicado en diversas revistas, entre ellas, Licantropía, Sotavento, Esperpentia (versión digital). Ha participado en varios recitales de poesía, entre ellos: Tres versiones para un tiempo hermafrodita. (1994-1995) Gira poética en conjunto con los poetas Víctor Fernández, Julio Faúndez Herrera. Textos y diaporamas. Fotografías de Pablo Guzmán. También en la Facultad de Filosofía y Humanidades. Universidad de Chile; la Facultad de Ciencias Sociales. Universidad de Chile; la Escuela de Periodismo. U.  de Santiago y la Escuela de Periodismo de la Universidad Arcis. También ha tenido otras presentaciones en la Feria Internacional del libro Santiago, segmento joven, 1995, medios emergentes; Encuentro Chileno Boliviano de literatura 1995 Consulado de Bolivia y Facultad de Filosofía y Humanidades. Universidad de Chile. Coordinado por la académica Kemy Oyarzún Vaccaro; en la Casa central Universidad de Chile. Presentación libro del historiador Fabio Moraga Valle. (Temática Poeta Domingo Gómez Rojas-1997); en la Temporada de Performance poéticas, Sala Shakespeare (temporada 1999-2000) Teatro dirigido por el artista, realizador independiente y académico Vicente Ruíz Maturana.  Dirección teatral y coautoría ( Con el poeta Eduardo Llul Espinoza) de la obra:  Pieza de Cabaret; Del autor Noel Burdosky…Los Paroxismos de Darcy (Sala Arte Bohemia, 2001-2002) Compañía Cerdo Instaurado. Día nacional del teatro de Chile. Plaza Baquedano. Presentación pública (Organizado por el Gran Circo teatro) En conmemoración del director Andrés Pérez Araya (11 de mayo-2003). Ha publicado De las penosas lágrimas del fantoche (2012). 


Analecta Literaria

Revista de Letras, Ideas, Artes y Ciencias.

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