César Jesús Inostroza
Nueve Poemas
De: De Las Penosas Lágrimas Del Fantoche (2012)
1.-SI LA MAÑANA ES UNA GRAN GOTA DE SANGRE EN EL LAVABO
Remiendo los órganos que regenta la calavera menguante.
Sitúo en mis bolsillos el diente postizo con el que accederé al infierno.
La disección es frente al espejo roto de la sangre.
Te busco mordiéndote los labios en la distancia,
Rememoro la boca cocida en zigzag con gruesa lana negra,
Y nada calma el ayuno de tu cuerpo en mi camastro virgen.
Yo mismo estoy fuera del radio urbano.
Bosteza la noche por sus costillas cancerosas,
Y las jaurías untan sus hocicos de cristales.
Las esquinas se reblandecen por la marcha.
Gardenias y glóbulos hundidos en el éxodo,
Colapso en la vigilia del implacable zafarrancho.
Mis garras anhelantes degüellan acorazadas gorgueras,
Encastrado, en la caliza cenicienta del tanatorio.
¿Y eras tú quien invocabas al Señor ungido en el acendrado alminar?
Heme aquí, infame, tatuando de gemidos el tálamo vicioso.
Tus guantes de fiesta son arrecifes satinados,
Muslos de tijera para el plomo salobre.
Soy la grieta de una casa que me resulta execrable,
Que hiede a corazón derrotado en los envanecidos tugurios,
¡Desidia que me engulló en su sacrosanta falla!
Y todo arde en la mañana de escombros en tu ausencia,
Canta el caramillo magnético convocando herejes alquimistas,
Despertando el ominoso deseo de inmolarte,
Encaramada, en los vaporizados estupefacientes.
Evoco, en la pánica exhumación,
El encuentro con tus prófugas espinas de Zeppelin carbonizado.
Travestido en la pútrida organza de robótica libélula,
Me deleito en vuestro jardín plagado de púas y vástagos enfermos.
Y fumo un último cigarro.
Arde el penacho del horrible vaticinio.
Se descorre el capullo, desértico de sangre y de tinieblas.
La capital asediada por el alba, se cala las botas señalándome silencio.
