Priscila Vallone
Poemas
DEVENIR V
De repente cada cual menos ella encuentran dónde. Perpetuarse. Se aíslan de ella. Se introducen en sí. Continúan cubriendo sus rostros con sus inviernos y ella carece de estación y la inventa: encuentra que su cabello se alarga delante y el frío es suficiente pero esto no basta; imita la presencia como si no fuera paralela y si hubiera un adentro ella fuera parte, pero esto no basta. El desespero surge hirviendo y llega a la garganta que grita un llanto revoltoso y yo siento mi pecho hundirse y temblar despacio. Me pregunto cómo es un cuerpo cuando se llena de dolor, a qué forma mudan sus órganos. Cómo son los otros cuerpos cuando un cuerpo se vacía para entregar su dolor. Cómo es la piel que habita cada cuál, cuántas son las pieles que mudan entre sí, de quién a quién. Dónde quedan. Van.
MORDERLE UNA PIERNA
La escama vertiginosa se arrastra por la arcilla Olor azúl mojado embebe el elemento Quintuple resplandor como un orgasmo estallando en la ceguera y D u r a l o q u e e l s i l e n c i o desplegándose en las venas Eyacular los números de la tristeza / daralpuntoexacto donde el sol reúnesusvértices floreados/ Anidar en el fuego a todos los cuerpos menguando Ensonidar en los ojos la saliva su trasparencia mirar filosamente detrás de la presencia Inyectarse en los huesos pequeños pájaros diluviados Y por debajo de la sombra, de la pielalfombra penetrando el espacio, extenderle la mano al vacío - a ver si pica algo y encontrar-
mis pies | temblando.
