NÚMERO UNO
Este mundo es una gran bola de basura girando en el espacio y nosotros sus ocupantes número uno.
Estamos seguros que tenemos muchos sentimientos.
Pero lo sabemos o solo lo creemos.
Sabemos qué es un sentimiento o solo lo interpretamos por qué así lo definieron.
Hay una realidad que realiza un sentimiento o es solo un impulso.
Impulso fisiológico.
Impulso hormonal.
Impulso nervioso.
¡Me estoy poniendo nervioso!
Impulso eléctrico.
Me estoy quedando sin conexión; se ha caído la señal, ahora no señalo, mi dedo se está quedando dormido, mientras mi boca bosteza.
¿Qué es lo que nos mueve?
Los cables que nos inervan.
Los destellos eléctricos.
¡Cables sueltos!
Sueltos los cables como tentáculos azules que reflejan luminiscencias en los oscuros espacios vacíos de la conciencia.
Mueve eso qué me aprieta el cerebro.
Deja eso qué me nubla la vista.
Para con eso qué me enreda los pelos.
Impulso que impulsas a la muerte.
Impulso que impulsas a lamer corazones.
Impulso de carne.
Impulso de hambre.
Impulso ignorante.
Impulso arrogante.
Impulso que impulsas el alma.
Alma que impulsas el carro de compras.
Alma que empuja la basura que se acumula de tantos impulsos impulsivos de caridad narcisista.
Impulso impulsa almas.
Alma impulsa el impulso que le hace falta al alma cuando está cansada de recibir impulsos.
¿Qué impulso me impulsa?
Impulsa eso qué me está dejando tuerto.
Tuerto de una oreja qué no escucha a ese ojo qué se arrastra como una mosca a punto de ser descubierta.
¡Oh!
Ella dice mientras la otra deja caer sus manos.
Ella dice con la boca llena de rouge color engaño a felicidad dudosa.
Mientras a la otra se le corre el rouge de color sinceridad vergonzosa a felicidad honesta.
¡Mira!, mi nuevo jarrón de porcelana japonés lo compre en nuestro último viaje.
Es muy lindo no te parece.
¡Verdad!
¡Ah!, siento tanto que tu marido no pueda conseguir empleo todavía.
Las veo desde mi nube en el cielo de ventanas cuadradas.
Cuadradas ventanas que ventean los humores de humo que se desprenden de cigarrillos quemados.
Cigarrillos de cabezas prendidas.
Cigarrillos de cabezas rojas.
Hay gente que piensa que esto no debe ser verdad.
Gente sin verdad, no se concibe su manera de hablar.
Gente que vagabundea soltando impulsos eléctricos de risas eléctricas, risas de locos.
Impulsos que impulsan el alma que se quedo pensando si impulsa o no impulsa esos impulsos por la ciudad dormida.
Y ahora me pregunto en un impulso impulsivo de un alma que no sabe por qué se pregunta esto.
¿Qué es lo que hicieron de nosotros?
¿Qué es lo que quieren de nosotros?
¿Qué es lo que puedo hacer por vosotros?
Este mundo es una gran bola de basura girando en el espacio.
Espacio al cual ven cómo ocupar.
En cado impulso de energía lanzada a buscar más espacios adonde impulsar almas que quieran elevar sus impulsos.
Almas que se verán lejanas desde todas estás ventanas cuadradas.
Cuadrados ojos que verán destellos en el oscuro espacio ocupado.
