26/7/16

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Marisa Martínez Pérsico


Poemas Inéditos




INVÁLIDA EN EL DESIERTO DE MI DESEO DE VOS

...tan en mí, tan viva en mí, 
que si me muero a ti te moriría. 
Juan Gelman


Una debería sentarse
a observar despedidas
en la estación de autobuses.

Deducir cuánto han corrido mundo
aquellas vidas
por las ruedas gastadas
y el trajín de maletas.

Corolarios de besos indolentes,
muchachos aburridos 
con pistolas de plástico,
los viajes de trabajo
del señor de corbata,
las parejas 
de sexo contraído,
estudiantes contando
unas monedas
mientras fuman cigarros,
la chica del tatuaje
que saluda a su novio
con un nombre de tinta
que le cruza el ombligo.

Epitafios sin tumbas,
individuos que mueren
un poco
en otros brazos.

¿Cómo sería despedirnos
si fuéramos aquellos del andén
que se saludan?

¿De qué región vendría 
cada uno,
y a qué muslos iría?

¿Qué peldaño
de esta vasta escalera
contaría el adiós?

Nadie puede escaparse
de sí mismo,
cubrir con su sombrilla
el entero horizonte 
de la escarcha.

Por eso voy sola
a observar a los otros,
sin mochilas, ni bolso,
ni equipaje de mano.

Como quien lleva el amor
pegado a las costillas
o cosido al dobladillo
de la falda.




EL CIELO ENTRE PARÉNTESIS


Que las cosas 
se acomoden en su molde
no significa
que se hayan vuelto nuestras.

Tal vez quiera decir 
que el árbol de la ausencia 
ha echado tallos y raíces 
en la tierra indicada. 

Como a un comensal inesperado,
hay que aprender a dar 
el sitio exacto
también al vacío.


POEMA AL 12 DE OCTUBRE QUE YA NO ES 

Me tiene bastante harta
el jaleo que se monta 
cada 12 de octubre.

A ambos lados del Atlántico
volvemos a 1492
como si fuéramos los hijos de Pizarro
o los del inca Huayna-Capac. 

Yo me pregunto qué queda
de ese mundo. 

A muchos europeos 
les renace un complejo anacrónico de culpa
y te miran con cara de yo nunca violé una india,
hay que reivindicar a los pueblos originarios, 
yo no tengo nada que ver.

Sus pares del Nuevo Continente
se sienten víctimas retroactivas de sus antepasados, 
después de 105 generaciones,
y en vez de plumas en la cabeza 
o boleadoras de cuero
eligen un Samsung Galaxy
importado de Alemania, 
con tecnología surcoreana. 

A unos se les despiertan 
los furores independentistas,
a otros la melancolía de las colonias.

Una profesora de pensamiento latinoamericano
que leía a Frantz Fanon en el Roca 
(vaya nombre de tren 
donde leer "Los condenados de la tierra")
me pregunta: ¿te fuiste a estudiar a Salamanca?
como queriendo decir te has pasado al enemigo.
Y prepara sus clases universitarias 
al mejor estilo enciclopedismo francés,
enseña el abecé del postestructuralismo, 
y evita recordar que el Padre de la Patria,
el Belgrano del blasón albiceleste,
estudió Derecho 
en 1786, en territorio castellanoleonés.

A otros les reviven las nostalgias imperialistas
y te dan consejillos paternales, del tipo: 
el habla rioplatense es sexy 
aunque Castilla es la cuna del idioma.
En el fondo quieren decir:
Nebrija publicó la primera Gramática castellana
el mismo año del Descubrimiento de América,
los jesuitas no hicieron una buena misión, 
mejor ponte a leer a Rafael Lapesa.

No se trata de fagocitar culturas,
pero tampoco ser 
la paradoja viviente.

Arde la realidad de penas acuciantes
para ir cantando 
las fugas de virreyes. 

Oh, padre Walter Benjamin, 
el discurso del resentimiento
ha heredado el discurso del poder
y habla por otro, 
–Oh, padre, Mijail Bajtin–
mal que le pese.

Después de cinco siglos, 
el reloj marca la hora,
Oh, Dios Huitzilopochtli,
de indagar horizontes 
con los ojos delante.


CANCIÓN DE CUNA PARA UN FANTASMA 
(Das Unheimliche)

Para un niño que quizás no venga

Hay un niño que pide
que lo traiga a este mundo,
que lo arranque del fondo del acaso,
le regale su nombre,
una cuna,
un oso colorado.

Quién supiera, mi niño,
si alguien más te enviaría postales de las nubes
dirigidas al número de casa.

                                                        Quién supiera
si podré conducirte de la mano 
por senderos inertes y dormidos 
como un haz de cometas con luces en el cuerpo 
y un jubón para ardillas encantadas. 

Hay un niño que gime.

Yo no sé consolarlo.



ANATOMÍA EXPANDIDA

¿Consiste la realidad de las cosas 
en ser percibidas? 
George Berkeley

Basta un trozo de mármol 
en tus dedos
para saber del frío.

Un lagarto se escurre 
en mi cabello
si la lluvia te moja.

Cava un hoyo en mi oído  
la rueca del viento 
en tu ventana.  

No conozco este mundo
sin que tú lo percibas.



PARADOJAS DEL LIBRE ALBEDRÍO


Has ganado algo. Algo has perdido.

¿Cómo escoger
sin abortar, a su vez, 
prados conjuntos,
capitales, alientos, 
geografías,
palabras de café, 
constelaciones,
eventuales plegarias 
del amor?

Toda elección también es una jaula.

Sin latido, sin rostro,
se fue con la basura
algún milagro escondido.



BOLETIN BLANCO


De día, en el trabajo,
en el rumor feliz de una cafetería,
mientras suenan cascabeles en la calle,
tacones, collares, estornudos,
casi nada perturba el corazón
o eso parece,
todo marcha en la luz.

Hay hombres 
que usurpan mi aliento 
cuando pasan. 
Los dejo indagar 
en mi mirada
esas sucias palabras
que me trepan tan limpias 
por la boca.

Y si me quedo a oscuras con mi espejo
en el dedal vacío de mi cuarto,
donde lluvias de noches imprevistas
me oyeron degollar algún recuerdo,
no existe otra guarida,
no hay ombligo ni abrazo,
flor de metal más honda que estar lejos,
saber que vas cambiando
sin que yo sea testigo.

La estación envejece sus coronas. 
El pedregoso ovillo de tu pelo
prueba un paso de danza en el pasillo,
esos gestos ambiguos 
de empezar a vestirme
en una tregua morosa
entre el amor y el amor
para que sea más largo transitar el deseo
que te arroje a la brecha 
de otro olvido.

El futuro no es tiempo
que pueda llevarnos de la mano
y aun así el espíritu se aferra
a quien le dio de latir.

He crecido contigo.

Hemos saltado juntos a otro lado,
del que no se regresa.



INSTAROSE

La rosa que vio Horacio.

La rosa que eras tú, mujer, perdida
en la insondable maraña de los siglos.
Nombre mudo, ramillete
de polvo en la ya niebla inexorable.

La rosa emancipada del otoño
que soñaba un Adán 
de vecindario.

Cándida rosa no sin dura espina.
Cerco mustio de agujas contra el muro,
reloj impostergable, 
viento helado.
Cuatro letras por pétalos 
la rosa es una rosa es una rosa
cuando acaba el lenguaje de morir.

Perfil en flor, rosa celeste, flor desnuda.
Las vio crecer, paciente, Funes,
en el fértil vergel de su memoria.

Ninguno se atrevió a inventarles otra edad.

¿Qué harás, apenas la recibas, esta noche?

Cogerás tu teléfono del bolso.
Será inmortal la rosa,
    finalmente,
atrapada en un píxel 
de ©Instagram.



LA TRAPECISTA DE ESCHER


Tambalea 
en la acrobática cuerda del deseo.

      Langostas de papel 
      pegadas a los muros
      que rompió a arañazos 
      para sostenerse de algo
      mientras él la quería.
      
Amar es caer.
Se vive fingiendo el equilibrio.




DESPEDIDA DE UN PUERTO 


La luz que brilla con el doble de intensidad
dura la mitad del tiempo.
Blade Runner

Pongo el ojo en la cerradura del cielo que amanece,
pinta un alba intangible el bisturí del insomnio.
Los versos me tejen para ti:
te gusta ser la aguja que danza entre mis dedos.
Quieres ser memorable.

Un cortejo de patos 
escolta los navíos con destino a Procida.
El vaivén amarillo de las torres normandas.
El salitre del puerto, 
el bullicio apretado de los coches.
El alivio de no ser indispensable 
para que esto suceda.

Dicen que el tiempo es un cepillo eficaz 
de cabelleras rebeldes.
Que los dioses se pudren lentamente
en la historia de los ritos personales.
Que las páginas quedan.

Me trepo al precipicio 
donde hundieron a golpes la República.
Evoco a Eleonora Pimentel desde Sant’Elmo
en un diálogo oblicuo de tu historia y la mía.

Hemos dicho palabras de entresueño y espuma. 
Hemos sido dos cuerpos tendidos a deshoras   
maquillando las ruinas del dolor 
con un dolor vigente. 

Toda pena es perfecta 
cuando es pura. 

Me despido de un puerto.
Su castillo se eleva en una isla volcánica
de piedra tufácea y mosaicos bizantinos.
Fue cárcel, residencia de duques,
factoría de espejos y cristales.

Era un hombre que quise. 

Volveré a ver su rostro
cuando lea este libro. 



CUÁNTOS HOMBRES SE NECESITAN PARA ESCRIBIR UN POEMA


Uno le rompe el crisma, corazón,
la deja semimuerta al borde de la página.
Ella lo busca, cabrón, mas no responde
ni por medios telepáticos ni digitales.

Otro le manda por WhatsApp la tapa de un poemario
de una tipa que ganó el accésit del Adonáis en 1982.
Ella no podrá ser menos,
es de rigor que siga siendo musa.

Al tercero lo llaman su marido.

El cuarto insiste en saludarla a medianoche
por una red social. Y no se rinde
ni con fútbol en televisión abierta.

Al último lo ha visto en un concierto.
Es músico, le gustan sus canciones.

Se dice a sí misma suficiente.

Enhorabuena.

B    a    s    t   a.

Entonces,
retorcida en el pleonasmo de la hoja
engendra de parto natural.

Un poema limpio,
a tono con la época. 



FUTILIDAD DE LOS PLANES


No es extraño
que sólidos ladrillos, duras rejas,
los armarios con trajes y corbatas, 
las vacaciones prepagas,
las ciudades postergadas con vistas a futuro,
al mínimo escozor contra un bostezo
se disuelvan de un soplo,
hebras de té sobre el mantel de anoche,
vestigios de la leche al borde de una taza por lavar.

Son pretextos del tedio, a qué negarlo. 

Indolentes historias 
que una noche terminan.



MARISA MARTÍNEZ PÉRSICO. Nació en 1978 en Lomas de Zamora (Provincia de Buenos Aires), Argentina. Tiene la doble nacionalidad española por sus orígenes gallego y castellano-leonés. Desde diciembre de 2010 vive en Roma.  Licenciada y Profesora en Letras por la Universidad de Buenos Aires (UBA), Doctora en Filología Hispánica e Hispanoamericana por la Universidad de Salamanca. Es profesora de Literatura en Lengua Española I, II y III en la Facoltà di Lettere de la Università degli Studi Guglielmo Marconi y profesora colaboradora del Instituto Cervantes de Roma (examinadora DELE-cursos Università LUISS). Fue adscripta durante los años 2008 y 2009 en la cátedra de Literatura Latinoamericana II de la UBA, colaboradora de la Fundación Leopoldo Marechal durante varios años (Argentina). Enseñó entre los años 2000 y 2009 Lengua y Literatura en un colegio secundario argentino, dictó clases de taller literario en la editorial porteña Baobab, fue correctora de estilo free lance para editoriales argentinas y ecuatorianas. 

PREMIOS. 2016. Finalista III Concurso Pilar Fernández Labrador por el libro Cuántos hombres se necesitan para escribir un poema (Diputación de Salamanca, 465 manuscritos). 2015. Finalista II Concurso Pilar Fernández Labrador por el libro La única puerta era la tuya (Diputación de Salamanca, 371 manuscritos). 2008. Tercer Premio Poeta Revelación por el libro Poética ambulante y otros poemas (Plebella. Revista de Poesía Actual, Buenos Aires). 2008. Mención por “Derrotada por un pañuelo”, Certamen Rendibú (periódico La Verdad de Murcia). 2004. Premio categoría poesía Certamen Arte Joven de la Provincia por Los pliegos obtusos (Instituto Cultural Gobierno Provincia de Buenos Aires. Beca creativa interdisciplinaria en Mar del Plata). 2003. Premio categoría poesía Certamen Arte Joven de la Provincia por Poética ambulante (Instituto Cultural Gob. Provincia de Bs As. Beca creativa interdisciplinaria ciudad de Mar del Plata). 2000. Primer Premio Poesía en el concurso anual MostrARTE, Universidad de Buenos Aires. 1998 Primer Premio de Poesía concurso anual MostrARTE, Univ. de Buenos Aires. 1996. Primer Premio en el Certamen “Río de la Plata II” auspiciado por la Secretaría de Cultura de la Nación Argentina y Ediciones Baobab. 1995. Primer Premio Especial certamen de ensayo literario en homenaje a José Martí. UNESCO Embajada de Cuba en Argentina. Estancia cultural en Cuba.

LIBROS, ANTOLOGÍAS, TEXTOS PUBLICADOS (selección). 2015. (Con Antonio Colinas et.al.) Antología del XVIII Encuentro de Poetas Iberoamericanos. 2015. La única puerta era la tuya, Madrid. 2014. Selección de Poética ambulante en EUDEBA, Editorial de la Universidad de Buenos Aires, primeros 25 números de Plebella (2004-2013). 2010. “Epitafio para un hombre enano” en la revista Tonos Digital de la Universidad de Murcia. 2005. Selección de poemas en revista Suspiria, Facultad de Filosofía, Universidad de Salamanca. 2004. Los pliegos obtusos (Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, 2004). 2003. Poética ambulante (Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, 2003). 1998. Las voces de las hojas (Buenos Aires). 1997. Soneto homenaje a Jorge L. Borges (revista Para entender a Borges, nº 5, marzo de 1997, p. 13). En prensa: traducción al portugués del poema “Canción de cuna para un fantasma” en el nº 4 de la revista Cintilações da Sombra (Lisboa). Antología poética iberoamericana (nacidos entre 1970-1985) coordinada por José Antonio Santano, integrante de la Asociación de Escritores y Críticos Literarios de Andalucía. Edición de CD y libro con poemas-canciones traducidos al inglés y musicalizados por el compositor americano-israelí Asi Meskin (The only door was yours, 2016).

JURADO DE CERTÁMENES. 2015. Italia. Concorso Letterario Internazionale Bilingue spagnolo-italiano TraccePerLaMeta II. 2013. México. Jurado del 147 ̊ concurso de minificción La Marina de Ficticia. 2010. Argentina. Jurado en 4 capítulos del programa televisivo Encuentro del Saber. Competencia de Literatura en Lengua Española. 7ma. Edición. Hispamérica Medios Audiovisuales. 2005, 2004, 2003. Argentina. Jurado concursos poesía y narrativa, Ediciones Baobab Argentina. 2004. Argentina. “Torneos Juveniles Bonaerenses” Secretaría de Cultura Municip. Lomas de Zamora. 2003, 2002. Argentina. Concursos Gabriela Mistral y Horacio Quiroga, Universidad UCES.

Analecta Literaria

Revista de Letras, Ideas, Artes y Ciencias.

 

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