26/10/14

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Antonio Orbuas-Fortuny



Antonio Orbuas-Fortuny
Poemas Éditos e Inéditos





De: Poemas para nunc a

FINIS TERRAE (IV)


NO hay más pasos. No hay más tierra.
Sólo enormidad de rostros como océanos
que esculpen oscuras vetas
conforme llega el ocaso.

Donde me detengo, puedo contemplarlos sólo
a través de los últimos vanos
como masa de escamas, de sombra
y de acuáticos leopardos.

Poco importa que reflejen la infinita
gama que va del negro al blanco:
todos los cabellos dan en un
solo color, apagado.

Solo me siento. A veces me tiento a ser
tesela de un antirretrato
para darme sepultura,
porque todo está inventado,

y me lanzo al mar indiferente,
como los otros, y solitario. Y zarpamos
un hipotético plus ultra.
Adiós. Andén veinticuatro.



De: El nudo

RUDIMENTOS

Un impulso sin pie,
Donde el parecido..., ¿qué es eso?
¿Qué es ser?

Posible no cabía
En la valva toda del vacío:
Caber no podía.

Y fue, sin embargo,
Un polo, un moverse; más aún,
Fue continuo: algo.

Algo vibra, vibraba.
Trenzarse, redoblarse. Deber:
Una cuerda preparada.

¿O hubo primero espacio?
¿Del vibrar salió carne? ¡Buena
Pregunta para sabios!

No es cosa segura
Que después de una cuerda
Venga su atadura

¡Qué loca contumacia
Llamar de continuo ley
Al sonido de la magia!


MÖDLEREUTH

Yo denuncio a toda la gente
que ignora la otra mitad
FEDERICO GARCÍA LORCA



Hubo un disparo aquí, y allá duele.

Bajo el muro, el arroyo destilando a diestro y siniestro su agonía.
Sauces de acero. Cielo: voltios, sangre.
Las lombrices abren vanos diminutos en las dos caras ocultas de la luna
Para respirar las blancas sábanas del mediodía.
Qué increíble el trecho entre la bolsa y la víscera
Y el saludo trenzado en dos idiomas.
Bienhallado. Buenos días.

Ellos crearon a Salomón. Sí, Ellos, las madres terriblemente estériles,
La mano que mece la sed del mandoble y siempre supo qué hacía su derecha.

De cada lado, treinta mil kilómetros cúbicos de aire.
¿Para quién la alborada? ¿Para quién el ocaso?
Sendos ojos para contemplar la nula distancia del abismo.

Y un buen día alguien observó una mariposa pasar de Mödlereuth a Mödlereuth
Y advirtieron que entre sí no había sino una gran galería color alma,
Que apareció un paisaje vástago del archisueño de todas las blancas sábanas
nudo a nudo.

Un niño salta la orilla. ¡Aleluya,
Mödlereuth este o este Mödlereuth,
larga cicatriz en que llueve el mismo otoño!


De: Tarbimud


MERWIN

No hay celos posibles
La inocencia de harapo
Que permanece tras noches inauguradas
Es comparable a la del monóculo
Cansado de ser lluvias mansas
Sobre las estelas
Solípedas
Que acuchillan la víspera lisa
Como una mente sin fuego
Amar. What amar?
No hay más que ecos
Provenientes de gigantes
Suspiros con que el caos arrancaba
La vara durable
De su vastísima pleura
Hecha pan estremecido
En medio de las nadas
Sorbo o inauguración
De quien no concibe habitáculos de obrera
Ni pautados firmamentos
Ni dorados vinos sin cáliz sangrante
Ni el insólito tacto de lo remoto
Lo otro nunca pasará de ser sueños
Congénitamente retrocedidos
Levantar los brazos: ¿dónde?
Como un áfono estribillo
Respondido a sí mismo
Baliza de norte de duna
Volátil
Es inconcebible el llanto
Pues no hay nadie más
Que enjugue tan enormes caudales
Puente manco
De esta abrumadora inexistencia
Morir cada rato
Sin rastros de arrepentimiento
Recto y puro doblez
Sin morbo estéril de lo cruento
Ave césar único
Tan gloriosamente muertovivido
Inacabable águila en sí mismo
Era completa.


De: Libro de Malicia


BACO EXTREMO

Cuando me acaricies
en noche de luna llena
y saques a su luz a tu bacante
no dudes un momento
en hundirme las uñas y escarbar
bajo cualquier cerco de piel más tenue
-mi cuello, mi vientre, mis inglesy,
por la herida abierta,
arrancar hasta desollarla
con ese vello que tu tacto hace
borbotear en la madrugada,
que se eriza cuando tu lengua
insinúa espíritus de roces
y que te envuelve tupido con piernas
potentes de fauno.
Recolecta los rojos frutos fibrosos
que hace turgentes tu delirio,
la carne viva de mi tronco,
mis brazos, mis muslos, mis nalgas.
Húndete, desgarra, devora, dilacera
las cuerdas de instrumento que los sustentan,
las que acompasan acordes
en nuestra sinfonía
de síncopas y unísonos
y explora mi mar
de animales viscosos,
la hidra voraz de mis intestinos,
mis esponjas impregnadas de aroma,
el molusco imposible de continuo
orgasmo en mi pecho
del que brotan las anémonas
gigantes que me serpean entero
cuando exploto en ti.
Cercena mi cabeza y colócala
en tu tirso más preciado
para que nunca pierdas
el abismo de mis ojos semientornados
y mi gesto anhelante.
Y, por último, descuaja mis huesos,
tronza mis tibias, mis húmeros,
párteme la espina
madre de los escalofríos
y, toda empapada
en mi salino licor vinoso,
sórbeme el tuétano
para al fin ser
sangre
de tu sangre.



De: Poemínimos


CICLÓPEO


Nos miramos a la minúscula distancia
que hay en el beso
o entre un átomo y su sombra
y al punto somos un solo ojo,
esa única pupila que ya no
necesita contemplar.


EL ASESINO


Recoge con escrúpulo forense
las huellas los indicios
la sangre casi fósil de reseca
la ceniza que ofusca las ventanas
en los mayores renuncios
la pisada de la sombra de la sombra

acuerda las horas
las coartadas
los lugares y modos operandi
y una vez reunido todo
se dispone
a matar:

escribe.


De: Tácito viento (inédito)


LA SELVA A SALVO


                               En Madrid
Nada duerme
Las alarmas aúllan
Los artefactos rugen
A la hora prescrita
Con urgencia pánica
Nada es diferente
Caribes y andes hunden
En la putricie
Sus machetes bling-bling
De plexiglás satinado
Todo tan aprisa
Que el sol se asoma con miedo
Los pies del pavor
Hormiguean las calles sin escapatoria
De tan anchas
Las fieras asisten
Desde pantallas y escaparates
Con lúgubre ademán de momia
Mientras están al acecho
Los hombres de cristal tintado
Y sonrisa de píxel
Se acerca ya la hora
De estar inmunizados
Frente al experimento
De la muerte continua
Con la que nos ahogan
Cosas que no son dioses
Vended vended malditos
Que somos sólo un aire
Desvanecido y difuso
Eso que apenas intuís tras
El doble acristalamiento
Guarden las confianzas
Las miradas ambiguas
La mano por el hombro
En un baúl
La venta perfecta es light
El compendio de los
Amables profesionales
Pulgar neutro
Muy por encima de todo
-planta 72-
Moriremos de cualquier
Maldita gripe
Cultivada en laboratorios secretos
Por exceso o defecto de calor
No sin antes haber
Fornicado en las agallas de la vida
-esas de que la propia vida se jactaba
proclamandose superior a todo-
Gestores de la amable ruina
Aquí tiene su cambio
El bolsillo un galeón a la deriva
Hoy le ofrecemos nuestro menú extra-
Tosférico
Cuando la gran ciudad se rasca
Le salen socavones
En que cae y muere alguna
Incauta macrocobaya
Por paro cardiaco a consecuencia del shock
Hoy no tengo ganas de comer
Hoy no tengo ganas
Money? What money?
Tú eres la profecía que me acompaña
A la vuelta del umbral derecho
Y me da un viento cálido
En medio de un aire en torno a cero grados
Suben de nivel
Ya hay treinta capas de potenciales calaveras
Por debajo de sus calcañares
Los escogidos para ser enterrados dentro
De su pirámide
Ni la pasión es roja
Ni la ambición gris marengo
Las peores sospechas de Nietzsche se cumplen
Somos recortables olímpicos porque
Creemos demasiado en la gramática
Y el rebelde se convierte en sello
Por no desperdiciar encéfalo
La esperanza no era más que una sociedad anónima
Con ropa de calle
Encabezando una cohorte de espectros caídos

Pero no temas nada
Little baby:
El gran primate aún es capaz de volar y morder

La selva
Está
A salvo.


De: Incidencias cuánticas (inédito)


BOSÓN DE HIGGS

Si no hay desierto
no hay flor
en el ángulo de lo roto
inesperada.

Habrá que dar la razón
a Juliano el Apóstata
y pensar que nace la mosca
cuando se la piensa

con esa levedad
tan ni siquiera rayo
delgadísimo engranaje
incoloro del presentimiento

profecía infinitésima
de lo que nunca fue
esquivo encanto de la eterna
imposibilidad.

Primero estuvo
el ojal
para el bosón.


De: Aerdnaikón (inédito)

BESTIA PARDA

La sombra más inmensa de la noche
que puebla el salón hipnotizado
por el raro resplandor lunar
está hecha con la misma materia
que la densidad de una alcoba
o de la lúgubre encrucijada
que aguarda dones de sangre

Avanza como un rapto
con el silbo de una plata nebulosa
que respira masivamente
aprehendiendo el yerto barro
y arroscándose en él compasiva
con la suerte de la única ansia roja
que puede rasgar el sudario del silencio

El tiempo es un eterno susurro y pasa
como si nada importase
mientras tanto se retuerce y danza
salvajemente horizontal
la silueta que ata el arcano
con las pingües manchas del altar
convertida en chispa.



IN DUBIO PRO SOLI


Quizá aún te cautive
la gazmoñería de la cucaracha
como aquella vez que se coló por la rendija
de tu tiempo más débil

o el armazón del mediodía te parezca
extrañamente espléndido
y desconfíes del sol que te alumbra

quizá la duda sea tan acerba
que ponga en entredicho tu lumbre
y el aire se te adhiera
como el alquitrán más espeso
y los espejismos cobren
la densidad del granito
aplastándote la vena
más feliz del pecho

Ten por cierto
que los ojos
son más que ojos

que la luz
es mortalmente
dichosa.


De: Paradójico olvidario (inédito)


LOMBRIZ

Bucear la jurisdicción densa de los enterradores,
plataforma de la hierba, del musgo y del árbol,
ciega y sorda como un teatro vacío:
un simple deslizarse por la pétrea promesa que se devora.

Cada dureza de sílice me reta a seguir deseando,
a seguir proyectando una luz desconocida,
ese vaivén tan ligero y tan seco que se ofrece
y del que sólo conozco su paulatina daga.

Mi único bostezo es engullir la fe que amaso
para saber qué se siente al ser tambor de agua,
para partirme y repartirme como un pan sombrío
que no conoce suave, oloroso, dulce o claro.

Descelar este sueño de lodo
que late con vigor ultraterreno, y ve
y no engulle más lo que desecha:
quizá me olvide entonces de comermorir mi galería.





ANTONIO ORBUAS-FORTUNY, poeta español, nacido en Linares, Jaén, España, en 1968. Adoptó este seudónimo tras concluir su trayectoria bajo el de Antonio Alfeca a finales de 2013. Comenzó escribiendo poesía precozmente, llegando a colaborar en Radio Linares EAJ 37 y en el Diario Jaén a la edad de 10 años. Licenciado en Filología Clásica por la Universidad de Sevilla (1991), ha colaborado en diversas revistas literarias (Esmeralda, Tempestas, Le Due Sicilie, El Celador, El Crepúsculo de las Bacantes, Minos, Revista Justa). Ha sido participante y organizador de recitales poéticos en Sevilla, como los realizados en la Delegación Territorial en Andalucía de la ONCE (Organización Nacional de Ciegos) y en la Taberna La Carbonería entre el 2000 y el 2002; en el Recital Chilango Andaluz 2009 (13 a 31 de octubre) y en Las Noches del Cangrejo (nº 91, noche erótica), el 7 de enero de 2010, en El Perro Andaluz. Entre mediados del 2002 y hasta septiembre del 2006 fue responsable de Mar de Poesías, sección poética de la Revista Almiar en su primera época (www.margencero.com). Colaboraciones poéticas de Orbuas (bajo su antiguo seudónimo de Alfeca) se hallan en Internet, por ejemplo en Losnoveles.net, Mecenas, Othlo, La Bisagra, KulturArt, 4º Día Mundial de la Poesía en Palavreiros.org, o los blogs Alicia la Necia, Biblioteca El Perelló y Escritorio Mutante. Fue finalista del Premio de Poesía Villa de Monesterio (Badajoz, España) en 2004 y ganador del I Certamen de Poesía El Verso Digital (www.publicatuslibros.com) en 2006. Actualmente tiene publicados tres poemarios: Definitiva nube (Sevilla, Padilla, 2001, en volumen compartido); Poemas para nunca (Jaén, Íttakus, 2006 (formato ebook)); y el Libro de Malicia (Madrid, LapizCero Ediciones, 2011, su primer poemario publicado en solitario en formato papel). Tiene publicado otro más bajo el seudónimo de Al Phucker: Primeras elegías glandulares (Madrid, Mabele Ediciones, 2014). Desde marzo de 2010 hasta 2012 participó ocasionalmente en recitales y jam sessions de poesía y microrrelato en Madrid, en locales como Los Diablos Azules, La Champañería María Pandora, la FNAC de Callao o el salón de actos del ayuntamiento de Collado Villalba. Como responsable de Antaura Ediciones sacó a la luz El nudo (2012) y Tarbimud (2013), ambas de su propia autoría; Árbol de la esperanza, de Angélica Santa Olaya; Veinti2 lati2, del mexicano Juanca González, y la traducción del portugués de Outros silêncios de José Geraldo Neres, uno de los poetas descollantes en la poesía brasileña contemporánea (todo esto en 2013). Se adentró en el fascinante mundo del slam poético tras descubrir el de Jaén en verano del 2013. El 12 de septiembre de 2013 participó en el slam de homenaje al slammer y rapero Dyso, en la Tetería Pachamama de Ciudad Real, el mismo lugar en el que el 5 de diciembre del mismo año fue presentador del inicio de la 3ª temporada del Slam Poetry de Ciudad Real. En su aún breve tiempo de residencia en Málaga a principios de 2014 ha participado en recitales poéticos en locales como El Trifásico (antiguo BajoZero), La Cosmopolita o el recientemente desaparecido Café con Arte.

Analecta Literaria

Revista de Letras, Ideas, Artes y Ciencias.

 

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