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Omar Antonio Falabrini
Tres Poemas Inéditos



CASI UNA CONFESIÓN

Creo que esta noche he masticado la ingenuidad de la fiesta...
Sobre las calles espantadas,
al verme volver con cada paso al frente.
Y se agotaron además,
todos los reflejos, cansinos de madrugadas.
Todas las improntas bastardas de adioses.
Casi como la cerveza, que ahora busca el bolsillo del saco,
se escurre la mirada en el no sé qué Celestial.
Yo ya no tengo bienvenidas,
ni un gusto tu llegada;
ni tanta otra retórica hacia mi cuerpo de mástil.
Creo que mientras camino
me preguntaré:
-¿Quién barre el papel picado de la fiesta de la conciencia?
Y nadie tendrá labios para una palabra.
Y nadie sabrá el por qué de tanto hielo
y Gluc, Glup, Gluc...
Y todos creerán que las onomatopeyas son graciosas.
¡Qué en encuentren la gracia al pensar el cañón!
Disparado después del coñac…
Que encuentren la gracia si quieren,
ahora que de la bienvenida me olvidan,
y creen que los locos son Suipacha y Santa Fe
donde venden pantalones baratos...


REALIDAD RACIONAL


Este sentido que me lleva
a lamerme los huesos
En el postrero momento.
A pensarte toda entera
tripas, carne y ombligo...
descontento, distancias...
Como lo fuiste cuando eras,
en mí lo que no veía.
Tripas, carne y ombligo...
un emblema, un vicio, un vacío
una lluvia, un lloriqueo.
Este capricho de aquel encierro,
de no ver la calle más allá del candil.
De adormecer ese alarido
que a la congoja de ser quien sos
me lleva, como es constante,
a olvidarte siempre a medias,
ahora que descubro sólo tu jerarquía
de tripas, carne y ombligo...


UNA PARA LA QUE FUE PRESENTE


Ya sé que yacen impunes los besos en tu recuerdo.
Ya sé que se han caído las cumbres,
Las cumbres constantes que fueron los pisos de estos versos.
Ya sé que tuvimos por manos las caricias
Y saboreamos el pasto de la costa,
Con la costra húmeda de tanto beso.
Que cada querencia en la orilla, regalaba otra bandera.
Ya sé que tus amantes andan doliendo
El mismo dolor que yo, cual monigote colgado de tu piel;
Y que la miseria que por sensitivo me pesa,
Es el misterio mismo de haberte develado.
Ingenuo y pobre de mí ahora,
Que hago mística la copla de tu carne,
Que traigo la tentación de hallarte desnuda y a la vez horrible,
En la cadencia decorosa del llanto,
Cuando relegabas soledades a los que serían después.
Cuando traías a la siesta
La misma moldura que el cielo pardo te moldeó.




N de la R: los datos biobibliográficos del autor puede el lector interesado consultarlos en nuestro anterior post del día jueves 29 de octubre de 2009 en esta misma sección.
Omar Antonio Falabrini
1 Poema Inédito


REMEMBRANZA


Me siento frente al agotado
Rectángulo, vocativo de sentimiento,
Y me trinan los tentáculos
En fútiles formas de dedos.

Y siempre llego tarde al entierro de los fracasos
Como si el cuerpo me pesase eternidades
Eternizo el Cristo de cristal
Así vuelvo al olvido...

Y veo desde la mesa,
Los augustos santos envelados
Que mi madre de madrugada deja menospreciarse
Como si las primas horas horadaran el recuerdo.

Y me laten las sienes por lo no dicho
Y digo tanta tontería para anestesiar el tiempo,
Candente cáliz agitado,
Que se empeña en recitarnos con azotes

Que se ensaña como carroña
En devorar aún lo ya muerto
Pero siempre se sabe que los silencios
Son para despistar a los asesinos de la nostalgia.

Por eso daré las cuentas como corolario
Aunque se me crispen las memorias
Y diré todo, porque todo por ser tanto
Obvié de la oratoria ofrendada al pasado...

Y diré los sanatorios con las tijeras, cuchillos...
Toda la artillería para que no se salve la muerte
(O sea su aliada en el vasto pendón de cobijas)
Donde hasta los pibes duermen de día.

Y diré los sanatorios
Densos crisoles de esperanzas,
Y las pastillas que de miedo me pudieron sacudir
En la cama candente de baba.

Las escaleras de holocaustos en ancianos
Yo las digo por haber visto quien las sube,
Y el vano verde de mi patio que nombro,
Vano pavimento de prisión.


Bajo la maraña añil de las sobras
Donde todos los trenes desbaratan la almohada
Tengo en mente a mis mentores
Y los nombro en la ciénaga lumbre del recuerdo

Mientras pasan los prontuarios como vida regalada
Y aunque mucho más por haber dicho,
No nombro los soles nonatos acompañados de Ninfas
Ni el halo límpido de tanta otra amargura.






OMAR ANTONIO FALABRINI
nació en la ciudad de Casilda el 10 de Diciembre de 1986. donde reside actualmente. Desde temprana edad realizó estudios de fotografía, teoría musical, guitarra y asistió a talleres literarios en la escuela municipal de Educación No Formal "Benito Quinquela Martín". Estudió poesía estructural con el poeta, Argentino Moreira Ramos. Actualmente terminó de cursar el Profesorado en Lengua y Literatura. Hizo cursos sobre la Ley Federal de Educación y, recientemente, terminó un curso sobre Vanguardias Europeas y Latinoamericanas. Textos de su autoría (Poesías, Textos de opinión, Ensayos, cuentos), se han publicado en diversos periódicos locales de alcance zonal y páginas de Internet, como así también leídos algunos trabajos en diferentes encuentros. Integra el Staff internacional de Letra de Cambio, la sección de Nueva Literatura de Analecta Literaria y del Consejo de Redacción de Analecta Literaria.